Relato en primera persona

Hecho real: Ciudad, Bahía Blanca, , el 1 de Diciembre de 2006. 19,30hs. Esquina de calles Viamonte y Juan Molina.

                                                                                                             (©Nora Casali)       


      Ese viernes, iba en auto tras salir de una oficina a pocas cuadras de allí por calle Viamonte...cuando llegando a la esquina, veo a una pareja que parecía estar esperando un  colectivo.
       Aminoré la marcha....para intentar saludar.... pero no me prestaron atención ( en realidad, supongo no conocían mi auto...y estaban atentos al colectivo que  podría venir algo cerca).

      PERO NO DUDÉ UN INSTANTE SOBRE LO QUE DEBÍA HACER...porque hay encuentros que muy pocas veces se dan... entre gente que de pronto no vemos por ningún lado. (Y a quien tampoco buscaríamos)

      Di la vuelta a la manzana; y estacioné en la esquina de enfrente. Bajé el vidrio,  toqué bocina.. y logré que el señor mirara el auto. Fue un vistazo, pero siguió hablando con su mujer (mejor dicho le pedía que le rascara la espalda...y ella le levantó la remera para hacerlo mejor.) Yo, volví a tocar un pequeño bocinazo ..y los dos miraron con más atención.

          A esta altura.. yo ya estaba algo tentada, porque notaba que no se daban cuenta de quén era.
         Aprovechando otra vez  la mirada del señor hacia mi auto,  saqué el brazo...y directamente hice señas como de "Vení pa’ cá”  (doblando el dedo índice...como cuando  se llama al camarero para pagar alguna cuenta)... y allí miró con más detenimiento, le dijo algo a la señora, y comenzó a cruzar la calle acercándose. Llegando a unos metros del auto,  titubeó aún...se frenó un poco y me hizo gestos, como preguntando si era para él la señal. 
    Le hice otra vez el gesto, como diciendo que EN EFECTO... lo estaba llamando a él.

    Se arrimó totalmente, se puso en cuclillas.. apoyado en la ventanilla bajada del auto, y quedamos cara a cara, yo sonriente. 

    Me dice: -"Perdón... lo que pasa es que no te ubico...¿Nos conocemos de alguna parte?"
  - Bueno... en realidad me sorprende que puedas ser  tan distraído o desmemoriado...porque TUVIMOS CUATRO HIJOS JUNTOS"...le respondí riendo y abriendo mucho los ojos.

   ¡¡ CASI SE MUEREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!
        Se llevó la mano al  pecho... me tocó el brazo... empezó a tartamudear:  -"perdoname"- me decía…”no te reconocí”...etc. etc. (que venía del oculista...que le habían colocado unas gotas en los ojos, que yo estaba muy distinta, que el pelo, etc. etc.)

    -"No es nada, no te demoro: simplemente te quería demostrar que soy educada.... y como no te crucé EN DIEZ AÑOS....CREÍ  QUE ERA CORRECTO QUE TE SALUDE; PUEDEN PASAR OTROS DIEZ  POR MÍ; O "NUNCA MÁS,  da igual.."

      El señor estaba desencajado (la señora seguía mirando si venía el colectivo, y a él de reojo...pensando que yo sería alguna persona amiga - admiradora, tal vez?-  de vaya a saber dónde).
    
     -¿Cómo están "las nenas"?- preguntó.
    -LAS NENAS....SON MUJERES. (le dije) Mujeres de bien, exitosas, hermosas, y sanas. 
   -Leí en el diario lo de Antonela, no me animé a llamarla-dijo él. 
   -No te molestes, ellas no quieren hablar nunca más con vos, PASARON MUCHAS COSAS. 
  -Si, tenés razón,  pasaron muchas cosas, dijo el señor..
  -¿Vos estás bien?" (preguntó).

   -SÍ; TODOS ESTAMOS MUY BIEN, NO TE PREOCUPES, LA VIDA ME HA ENSEÑADO A REGISTRAR  SÓLO ALEGRÍAS, y estoy a punto de viajar otra vez  para ir a recibir una distinción a los mejores promedios universitarios, en nombre de mi hija ausente.

     El señor no sabía que decir.. (balbuceaba cosas que yo no le entendía)
     -"Andá, que vas a perder el colectivo", lo palmeé..  "Nuestra vida está perfectamente normal y con hermosas realidades, sólo quería a que lo supieras."

     Se fue despacito...y al arrancar el auto levantó el brazo saludándome. Justo llegaba el colectivo .

        Al llegar a casa, les conté a todos y no lo podían creer.
Hace dieciséis  años que me divorcié. (1990)
Diez que no lo cruzábamos ni en la calle.

      Y creo que hice lo correcto. Mis hijos,  pensaban  que de encontrarlo, podría llegar a "escracharlo",  insultarlo, ignorarlo, etc.. (según el estado que aflorara en ese momento)
        Yo pienso  en cambio, que los pobres hombres, sólo se merecen eso: una palmadita en la espalda...y seguir como puedan su camino-

            Es un relato distinto, verdad? Es algo que sólo unas pocas personas vieron escrito tal cual está acá. No es importante en sí, pero refleja  muchas miserias desconocidas de  algunos personajes populares y admirados  superficialmente. Y también describe parte de nuestra dramática realidad pasada y felizmente superada.
                                                   (©Nora Casali)  
                   

 
                     

Comentarios

  1. Lo destacable de poder contarlo es que ha sido cierto...

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    1. Gracias, Ricardo. Hay situaciones que cuánto más pasa el tiempo, más inexplicables resultan. Todo lo contrario a tu trayectoria de vidas familiares -varios ensambles!!- de la cual te enorgullecés, y puedo dar fe, por cosas que has ido compartiendo en el tiempo.

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