GENIUS IN DISGUISE

                                                                                                  GENIUS IN DISGUISE

                                                                                                                                                        (©Nora Casali) 

     Estos días, estuve rumiando pensamientos a partir del flash de un lejano recuerdo. El divague y razonamientos posteriores, tienen que ver con el rol de la inteligencia en nuestras vidas.

          Y no hablo de Inteligencia Artificial, de la cual no hago uso, y le he dicho "in his own face" que no confío, que puede fallar, y sobre todo, que nunca podrá reemplazar mis pensamientos y sus interrelaciones. Que la creatividad es una construcción a partir de procesos que ponen en marcha muchas neuronas... y a la cual no pienso renunciar en pos de la comodidad o de lo sucedáneo como todo lo que ya viene hecho. Si no lo admito en comidas o ciertos rituales hogareños, menos aún consentiría que reemplacen mi sentir y emocionalidad en cada constructo comunicacional, a partir de algoritmos sin alma.

       Me refiero, entonces, a la inteligencia de los seres humanos. A su condición de superioridad o inferioridad en base a mediciones infalibles (al menos, comprobables desde lo científico).

       Algo que me despierta curiosidad, es el excesivo interés de quienes investigan vidas de personajes importantes en la ciencia, o en la historia, por saber su Coeficiente Intelectual.(CI)

     Incluso se hacen escalas al respecto, un interesante ránking de posiciones...Y allí vemos cifras inusualmente altas, (por lo cual las vinculamos a los logros conocidos)

    Hete aquí, que también hay alto CI en algunas artistas que parecían sólo una cara bonita... y sin embargo no han cambiado el destino del mundo con su presencia. Sucede también con algunos deportistas, y entonces se relaciona su alto rendimiento con tal promedio de inteligencia...

      Pero no se detiene con esto la estadística en altas mediciones en famosos y sus logros históricos (el ejemplo del joven A. Einstein, que con tan sólo 26 años, alteró para siempre el rumbo de la ciencia, presentando la ecuación E= mc²).  

     Ahora bien: se han obtenido altísimos resultados en algunos de los más famosos criminales en las historias policíacas. Inteligencia mal usada?? Tal vez!! Pero hay un factor común en todas estas personalidades destacadas (para el bien o para el mal de la humanidad): en realidad, nos enteramos de sus evaluaciones luego de ser célebres en lo suyo. Entonces, es fácil vincular el resultado obtenido, con el logro que ya está a la vista.

     Pero cabe pensar que esas personas fueron hacedoras de su trayectoria y descubrimientos, o inventos, o récords y habilidades para multiplicar sus finanzas hasta lo escandaloso, etc.. sin saber ni remotamente su nivel de CI.

      En realidad - es mi opinión - un resultado de ese tipo marca sólo una "curiosidad después de...".Porque es de suponer que cada persona lleva en sí misma el germen de su interés, motivación, desarrollo de sus capacidades y una marcada vocación de superación. No llega a sus logros por saberse poseedor de un alto CI. Muy por el contrario, tal vez le hicieran el test cuando se convirtió en un personaje único en lo suyo porque  claro!!: LO NOTABLE MERECE SER OBSERVADO Y DESMENUZADO.

     Para no entrar en la Historia de la Humanidad ( mi intención es razonar una cosa que me atañe, sin hacer un Ensayo largo y complejo) sólo menciono a algunos actuales: Nikola Tesla, Elon Musk, Stephen Hawking, y larga lista de cerebros que escuchamos en noticias o artículos.

        Y también están los seres muy inteligentes y desconocidos. (Hablo de lo que dicen las mediciones) Y eso significaría que ellos y el  mundo perdieron " la tremenda oportunidad de algo grandioso?

       Por ejemplo, mi  extraordinario caso.... (Esta no la tenían!!!)

      Tampoco yo😶... hasta que un día en Sala de Profesores y Directivos, bastante tiempo antes de jubilarme, teníamos que decidir la redacción de una comunicación sensible para el grupo de padres, donde se debía equilibrar la diplomacia con la  inflexible firmeza de medidas, sin poner en evidencia qué había generado un gran problema en el curso. 

    -"Que lo decida la mente brillante del grupo, la de mayor Coeficiente"- (dijo una profesora)

       Y me señaló, triunfante por la elección.

      Ante mi expresión de asombro, cuando dije -"YO??- Y de dónde se te ocurre??"- (tomada por ella erróneamente como una  exagerada modestia).

       Craso error, porque le pedí de inmediato explicación de lo dicho.

       Y, como quien no quiere la cosa, me explicó que, cuando ella estudiaba su carrera en el Instituto Juan XXIII -(Psicopedagogía ) tenían que evaluar muchos tipos de Test que les proporcionaba su profesora. Que había escuchado mucho mi nombre, sin imaginar que alguna vez me conocería. 

     Le dije que era muy extraño, porque yo nunca había hecho ninguno de mis estudios en ese Establecimiento (salvo un Seminario durante un año entero todos los sábados, pero que no tenían que ver con sus carreras; sólo se pagaba por el uso del aula, para profesionales que venían de afuera, en temas de Derecho y Familia)

     Me comentó que tenían cantidad de resultados obtenidos de numerosas personas de la misma edad, de la ciudad de Bahía Blanca y Región, ingresantes a todas las Carreras Terciarias y Universitarias de ese año y anteriores. 

      Allí me cayó la ficha.

     La Sra. de Steffens ( a quien aún recuerdo perfectamente por su aspecto  de inglesa imponente y autoritaria, alto rodete de pelo color fuego, cargada de aros y pulseras. Anteojos redonditos de marco dorado, tipo abuelita de libro de cuentos) Esa profesora del Instituto Juan XXIII, hacía todos los años el mismo recorrido por todos los establecimientos Terciarios y Universidades donde hubiera ingresantes a todas las carreras de la ciudad, solicitando ayuda para las investigaciones posteriores de sus alumnos. Explicaba la modalidad de los dos Test y los tiempos de respuesta, entregaba los cuestionarios y  cuadernillos, y los retiraba a medida que los iban respondiendo; agradecía a  directivos, y nunca más la veríamos porque nada tenía que ver ella con nuestras asignaturas.

      Siempre recordé esa situación, porque en esos primeros días de mis cursadas, ni siquiera conocía a las nuevas compañeras. Veía que algunas terminaban pronto y entregaban los cuadernillos, con lo cual podían irse al aula de nuestra materia, o algunas al recreo según horario. Me daba la sensación de ser muy lenta, porque quedamos con otra señora (Amelia Lozano, viuda muy joven de Tres Arroyos que comenzaba nuestro profesorado) Yo no la conocía en ese momento así que interpreté que era otra "lenta", dado que quedamos últimas y seguíamos respondiendo. Nos pasaron solas a la Biblioteca, y los últimos cuadernillos, tenían hojas pegadas desde la imprenta por no haber sido nunca abiertos(...Esa fue mi deducción, porque los anteriores se notaban bastante manoseados).

      Finalmente ella entregó las últimas respuestas, y yo seguí con otro cuadernillo más que me alcanzaba la Sra. Dorotea M. de Steffens... pensando: "Acá se va a dar cuenta de que provengo del campo, quedé última, qué vergüenza!". Impertérrita me esperó, tomó ese último cuadernillo, me agradeció y me liberó. Se fue, y allí terminó todo. Tendría suficiente material para trabajar todo el año con sus alumnos de Psicopedagogía.

      Por eso, ahora esta colega me traía el recuerdo y a la vez la curiosidad: Tal vez ella habría evaluado mi Test como tarea? Hubiera sido muy cómico!! Quedé a la espera de su respuesta. Y me dijo muy eufórica: 

     -"NOO!.. yo no trabajé con tu Test, pero todos los alumnos sabíamos que habías tenido el Coeficiente Intelectual más alto de todos los ingresantes universitarios participantes ese año en la ciudad. Y habías superado- suponían-los niveles de años  anteriores al completar las Matrices Progresivas del Nivel más Avanzado de Raven que nunca antes se habían llegado a utilizar."-

     Quedé como Windows 95 cuando se colgaba: inmóvil, mirando un punto al vacío, esperando se reiniciara mi cabeza.

    Ella dejó de reírse al ver mi cara de asombro. Y allí comencé a reírme yo sin poder parar. Dije :-"Esto es una broma verdad" ?

     -"Pero vos no lo sabías?- No te puedo creer que no sabías esos resultados  de excepción."

      La verdad -la pura verdad- es que me invadió una inquietud extraña...como de haberme percatado recién de una cosa perdida, allá lejos y hace tiempo. Desde luego, nunca nadie me informó los resultados, ni eran algo que me incumbieran, por cuanto las pruebas no fueron hechas a mi pedido ni para evaluarme personalmente en absoluto. Fui una del montón de colaboradores para recopilación de material de estudio. Pero semejante resultado muy por encima de niveles medios, me sorprendía y me daba la sensación de "Qué me habré perdido"?

      A ver: si decía eso en casa a mis hijos aún chicos, me hubieran dicho "AH!!... y acto seguido: ya está la comida"? Tampoco era para ir a encargarme una medalla y colocármela yo misma "En mérito a ir por la vida con semejante IQ superior a 140"... No era importante. ¿O sí? La cuestión es que se me había instalado una curiosidad desmesurada acerca de cómo se llamaban los Test que me habían hecho, quería saber las tablas de medición, el Percentil y todo lo que tuviera que ver con la calificación y difusión de mi inteligencia y capacidades " en ausencia"...

      Desde luego, habían pasado más de treinta  años. La Profesora Dorotea M. de Steffens había fallecido, y no tenía posibilidad de acceder a las constancias de algo tan singular. Pude conocer a otra compañera de ella que también recordaba mi nombre por la misma razón. Y una ex compañera mía de secundario (Diana Di Pietro), que trabajando en la Administración de ese Instituto, lo había sabido. Parece ser que tal resultado causó revuelo, porque nunca nadie lo había alcanzado en esos años de prácticas para la Carrera.

      Regresando a casa, al volante, empecé a repasar una especie de "Biografía mental" tipo Documental por etapas, donde el primer capítulo se imponía como :"Oportunidades perdidas"...

    El segundo capitulo podría ser "¿Y si...? Y en este capítulo la pregunta que martillaba sin piedad: ¿Qué habría sido de mi vida si a los diecisiete me decían:"Tenés un potencial enorme"? Tal vez hoy sería Física Cuántica, una inventora multimillonaria, una conferencista aplaudida de pie; o simplemente una señora que estacione en paralelo a la primera maniobra?

    Y acá estaría el corazón de mi historia💜 dialogando conmigo misma. En esa pregunta que late detrás de todo: ¿Cuánto de lo que somos está moldeado por la consciencia (o inconsciencia) de nuestro potencial?

    Se trataba -en mi caso- de determinar con claridad el peso de una identidad construída con lo que nos dicen (...o lo que no nos dicen) Y acá viene lo que descubrí al repasar todas las hipótesis: por más alto CI que yo tuviera, nunca lo hubiera puesto al servicio de algo que no me interesara. Y mis intereses eran más que claros, con elecciones sin dudar.

      El Coeficiente Intelectual sólo se refiere a las capacidades cognitivas, como la lógica, el razonamiento analítico complejo, y la resolución de problemas. Ese es un rasgo determinado y supongo lo mantengo intacto. PERO EL SER HUMANO, ES MUCHO MÁS QUE MENTE . Considero y siempre aspiré a ser "inteligente" intentando lograr el equilibrio entre mente, emoción, responsabilidad y voluntad. 

     Y me considero feliz y anónimamente exitosa en mis metas logradas: con una vida nada fácil. Reconozco haber sido muy buena alumna, con facilidad de razonamientos, y fijación inmediata de contenidos. Pude concretar Diplomaturas en carreras muy diferentes  También recordé que - en muchas situaciones laborales- actué con gran visión,  creatividad e ingenio. "Sos una genia!!"( me decían...no es cómico??)

     Pero lo seguro, es que mis méritos reconocidos, o mis vocaciones más marcadas tuvieron que ver con la Inteligencia Emocional; de nada sirve preguntarse si se posee gran cerebro para ser un profesional exitoso,  cuando lo que debiera estimularse y evaluar, es el tipo de personalidad que sepa gestionar las emociones propias y reconocer las ajenas; sé que la perseverancia, los buenos hábitos, la empatía, el silencio interior, la tolerancia al fracaso, y tantos otros factores  que se cultivan en lo personal/social pesan mucho más que un elevado Coeficiente Intelectual a la hora de recoger éxitos personales y profesionales.

      (De hecho, el Premio Nobel James Keckman y su equipo sugirieron en numerosos estudios, que el CI no tiene nada que ver con el éxito)

     Con el tiempo, fui ubicando esa información en su lugar: fuera de preguntas hipotéticas y de elucubraciones . Es que, la medición de capacidades en un momento dado de la vida, nunca hubiera cambiado mis preferencias, mis elecciones, mis respuestas. Es decir: NO HABRÍA CAMBIADO MI DESTINO EL SABER QUE TENÍA UN COEFICIENTE FUERA DE LO COMÚN. Un dato, una frase en un papelito no hubiera cambiado mi vida. 

     Lo que me define, no es el resultado de dos Test, sino lo hecho. No importa el rótulo, sino la actitud, el coraje de vivir poniendo del mejor modo todo lo que había que poner, incluso sin saber que era capaz de tanto.

      Probables frustraciones: 1)No soy experta en Tecnología y sistemas. 2)No soy Psicoanalista. 3)No soy Astrofísica. 4)No soy Filósofa. 5)No soy Cirujana Cardiotorácica.

     Tengo un Coeficiente Intelectual superior a 140. Y fui resolviendo la vida propia, la laboral  y familiar, con amor, con chispa y con un ingenio más que disimulado! 😉. La "Inteligencia Emocional del día a día" es una habilidad alucinante que también se ejercita, se aprende y se vive.

     AH!! FRUSTRACIONES?:todo logrado 1) Tengo a Fabricio. 2) Tengo a Aldana. 3) Tengo a Antonela. 4)Tengo a Marina. 5) Soy experta en llegar y tocar a los corazones.  

          (©Nora Casali)

Comentarios

  1. Increíble dato, muy escondido al público.!!

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  2. Sencillamente brillante. Y no por el tema abordado o la constancia del CI, sino precisamente por cómo está abordado el tema... y por eso mismo. No espero que se comprenda en una primera lectura.

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    1. Ricardo, siempre tu devolución es especial. Entendés la esencia de lo que pretendo decir, y eso es muy gratificante! Como siempre, gracias! ( La constancia te la debo... ni yo pude verla...)

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  3. I.A. (Inocencia Artificial)..... ;)

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  4. Q interesante como llegaste a describir el tema!
    Comenzando con un coeficiente tan alto, quizás eso hizo q tu vida fuera como lo fue, no quiere decir q debías ser una ingeniera nuclear, y si creo como vos, q prevalece (para mi) la inteligencia emocional por sobre el CI. Lindo tema!. GENIA!!!!

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    1. Gracias!. creo que al contar con las capacidades, pude resolver bastante bien instancias distintas con las cuales debí remar. Y desde luego, siempre elegí mis estudios y trabajos, (por fortuna libre de ese "condicionamiento" que ignoraba)

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